
CONTABILIDAD CREATIVA
para emprendedores: cómo enfrentar lo inesperado
En este artículo exploramos una herramienta fundamental para los emprendedores que enfrentan desafíos en la gestión financiera de sus negocios.
Más allá del qué y cómo hacer contabilidad creativa, debemos incorporar nuestras capacidades profesionales para crear esta “obra de arte”. El sector privado demanda muchos servicios contables, pero no siempre cuenta con el presupuesto para un departamento completo con varios especialistas, ni quiere tenerlo. Muchas veces, se espera que el contador asuma roles que van más allá de registrar operaciones: algo de comercial, un poco de administrador, incluso de abogado y especialista en recursos humanos.
No es recomendable atribuir tantas funciones a una sola persona, pues la responsabilidad abrumadora puede afectar resultados, la salud y la vida personal. Sin embargo, es importante que el contador domine el registro contable de todas esas operaciones relacionadas.
En algunas empresas puede haber equipos para repartir responsabilidades y aplicar la separación de funciones, tan importante para el control interno; pero esto no es la norma, ni siempre es viable. Aun cuando haya contrapartida contable en otro integrante, siempre recomendamos que el contador tenga una visión global de la operación que realiza.
No es recomendable atribuir tantas funciones a una sola persona, pues la responsabilidad abrumadora puede afectar resultados, la salud y la vida personal. Sin embargo, es importante que el contador domine el registro contable de todas esas operaciones relacionadas.
En algunas empresas puede haber equipos para repartir responsabilidades y aplicar la separación de funciones, tan importante para el control interno; pero esto no es la norma, ni siempre es viable. Aun cuando haya contrapartida contable en otro integrante, siempre recomendamos que el contador tenga una visión global de la operación que realiza.
Sumamos al conocimiento técnico la capacidad analítica, habilidades financieras, destrezas para graficar, comparar, tabular y hasta predecir variables. Los tiempos actuales exigen contadores capaces de procesar y evaluar información desde múltiples perspectivas. Somos transversales a la gestión empresarial: casi todas las áreas tienen “temas” relacionados con números, y debemos ir más allá de registrar lo ocurrido; tenemos que preparar al equipo para lo que vendrá.
Por último, pero no menos importante: contamos con el criterio y buen juicio para decidir las acciones a tomar. Aquí la ética profesional juega un papel fundamental. Los contadores estamos siempre cerca del límite que separa el bien del mal. A veces las circunstancias lo ponen a prueba; otras, la frustración o las dificultades nos tientan, pero nada justifica una mala práctica. Nuestro rol es brindar sensatez, cordura y racionalidad a las estrategias y hechos, pues somos responsables de los números finales y proveedores de la información para la toma de decisiones en la empresa.
Por último, pero no menos importante: contamos con el criterio y buen juicio para decidir las acciones a tomar. Aquí la ética profesional juega un papel fundamental. Los contadores estamos siempre cerca del límite que separa el bien del mal. A veces las circunstancias lo ponen a prueba; otras, la frustración o las dificultades nos tientan, pero nada justifica una mala práctica. Nuestro rol es brindar sensatez, cordura y racionalidad a las estrategias y hechos, pues somos responsables de los números finales y proveedores de la información para la toma de decisiones en la empresa.
La contabilidad creativa es una práctica cada vez más necesaria, no solo para elaborar documentos financieros que exigen las instituciones del Estado para supervisar y controlar a los actores económicos, sino también para aportar transparencia, veracidad y oportunidad a la información contable. Pero siempre debemos tener presente dónde termina el arte y comienza el peligro.







